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La manzana cuenta con una serie de características muy beneficiosas para nuestro organismo y, a su misma vez, comparte un rasgo común en muchas frutas: la oxidación. En el caso de esta fruta, sucede en tiempo récord.  ¿Te has preguntado alguna vez por qué se da esta circunstancia?

Por oxidación entendemos a ese color marrón que adquiere la carnosidad de la manzana en cuanto queda expuesta sin su piel. Los causantes de esta situación no son otros que los fenoles: unos agentes que se activan con el fin de proteger a esta fruta contra los agentes externos que llegan cuando el oxígeno entra en contacto con la manzana. Todo ello sucede para proteger al fruto de las bacterias y hongos.

Dicho esto y, dado que a todos nos molesta esta oxidación a la hora de consumir esta fruta, ¿qué podemos hacer para evitarlo?. Si quieres disfrutar de Pink Lady sin sufrir este efecto, hoy en FRUTAS AZ os damos 5 trucos:

ZUMO DE CÍTRICOS O DE PIÑA Y BEBIDAS CARBONATADAS:

El uso del zumo de limón es un clásico para luchar contra la oxidación. El ácido cítrico demora la reacción y retrasa ese “amarromiento”. De la misma manera, el zumo de otros cítricos y las bebidas carbonatadas, cumplen la misma función

AGUA FRÍA:

Una vez pelada la manzana, se debe cortar en rodajas e introducirlas en un bol de agua fría y poner papel de cocina encima para que no se queden en la superficie durante 5 minutos. Con este truco, conseguirás que no entren en contacto con el aire y, por tanto, que no se olviden

AGUA Y SAL:

Si disuelves un poco de sal en una taza de agua, puedes echar esta mezcla en las rodajas de manzana. una vez hecho esto, añadiremos más agua y las dejaremos en remojo durante unos minutos. Después escúrrelas, enjuágalas con agua fresca, sécalas y conseguirás retrasar su oxidación

AGUA Y MIEL:

Si mezclas 2 cucharaditas de miel en una taza con agua y remojas las rodajas de manzana 1 minuto, evitarás que se pongan marrones de inmediato. La miel tiene un compuesto que frena a la enzima de la oxidación.